sab 28a. Ordinario año Par (Id=690)

Antífona de Entrada

Dios es mi auxilio, El Señor sostiene mi vida. Te ofreceré un sacrificio voluntario dando gracias a tu nombre, que es bueno.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Muéstrate propicio con tus hijos, Señor, y multiplica sobre ellos los dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Constituyó a Cristo, como cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
1, 15-23

Hermanos: Me he enterado de su fe en el Señor Jesús y de su amor a todos los hermanos, por lo cual no dejo de dar gracias a Dios por ustedes, recordándolos en mis oraciones. Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Que ilumine los ojos de su corazón, para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuál es la riqueza de la gloria otorgada en herencia a su pueblo, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que creemos, por la eficacia de su fuerza poderosa. Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades,
virtudes y dominaciones; y por encima de cualquiera otra dignidad que pueda existir no sólo en este mundo, sino también en el venidero.
Todo lo puso Dios bajo los pies de Cristo, constituyéndolo cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y plenitud del que lo consuma todo en todos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 8, 2-3a4-5.6-7

¡Qué admirable, Señor, es tu poder!

¡Señor, Dios nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra! Tu majestad se levanta por encima de los cielos; de la boca de los niños de pecho has sacado una alabanza. ¡Qué admirable, Señor, es tu poder! Al ver el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano para que cuides de él?
¡Qué admirable, Señor, es tu poder!

Lo hiciste apenas inferior a un dios, coronándolo de gloria y esplendor; le diste poder sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies.
¡Qué admirable, Señor, es tu poder!

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El Espíritu de verdad dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes serán mis testigos.
Aleluya.

Evangelio

El Espíritu Santo les enseñará lo que convenga decir

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
12, 8-12

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Les aseguro que todo el que esté de mi parte ante los hombres, también el Hijo del hombre se pondrá de su parte ante los ángeles de Dios; pero si uno me niega ante los hombres, también yo lo negaré ante los ángeles de Dios. Quien hable mal del Hijo del hombre, podrá ser perdonado, pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no será perdonado.
Y cuando los lleven a las sinagogas, ante los jueces y autoridades, no se preocupen cómo defenderse, ni de lo que van a decir; el Espíritu Santo les enseñará en ese mismo momento lo que deben decir"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Dios nuestro, que has llevado a la perfección del sacrificio único los diferentes sacrificios de la Antigua Alianza; recibe y santifica las ofrendas de tus fieles, como bendijiste la de Abel, para que la ofrenda que ofrece cada uno de nosotros en honor de tu nombre sirva para la salvación de todos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Nuestra misma acción de gracias es un don de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Estoy a la puerta llamando dice el Señor. Si alguien oye y me abre, entraré y comeremos juntos.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Muéstrate propicio a tu pueblo, Señor, y a quienes has iniciado en los misterios del Reino concédeles abandonar el pecado y pasar a una vida nueva.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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